miércoles, 28 de mayo de 2014

Estudio de Impacto Ambiental



Cada día en nuestro país se ponen en marcha numerosas nuevas actividades y proyectos de más o menos envergadura. En la mayoría de los casos, estas actividades generan cambios en el entorno que nos rodea, es por ello que cualquier tipo de actividad debe estar acompañada de un Estudio de Impacto Ambiental.

Antes de comenzar cualquier proyecto, actividad u obra que pueda producir impacto en el entorno que nos rodea, la legislación obliga a realizar lo que se denomina una Evaluación de Impacto Ambiental. Esta Evaluación tiene el propósito de identificar, predecir e interpretar los impactos que causará la actividad en cuestión en sus distintas fases de desarrollo.

La legislación, y en su nombre, las administraciones públicas competentes, piden estudios más o menos detallados según el tipo de actividad que se propone, no es igual un estudio de impacto ambiental de un pequeño comercio, una oficina, un parque o una granja; a la construcción de una carretera o una planta nuclear.

Pero... ¿En qué consiste un estudio de Impacto Ambiental?

El Estudio de Impacto Ambiental, es un procedimiento establecido desde la administración pública, que sirve para decidir si un proyecto o actividad se autoriza, según las repercusiones ambientales que genere. Este estudio identifica los impactos ambientales desde el planteamiento inicial de la actividad hasta su fin, o como se suele denominar, "de la cuna a la tumba". Una vez identificados los impactos, se evalúa la posibilidad de evitarlos o reducirlos, y se consideran los efectos posteriores.  El estudio se plasma en un documento técnico.
 
Este procedimiento se puede ver como una traba a la realización de actividades y proyectos que causen efectos ambientales importantes, sin embargo, lo que trata de buscar es la mejor forma de realizar esos proyectos, para conseguir un desarrollo sostenible, mejorando la protección ambiental y social.

El informe consta de varios apartados, y cada Comunidad Autónoma pide un mayor desarrollo de ciertos puntos de manera independiente.

El Estudio de Impacto Ambiental es multidisciplinar. Implica un estudio del clima, el agua, el suelo, la fauna, la flora...pero también incluye un estudio de los valores culturales e históricos, de legislación, de la sociedad y de la economía.

Este trabajo debe ser realizado por un técnico competente. Las personas más preparadas para realizar estos estudios son los Biólogos especializados en Medio Ambiente (Ambientólogos), ya que tienen un amplio conocimiento de todas las consecuencias que puede generar cualquier actividad o proyecto al medio ambiente. En los proyectos de mayor envergadura, el estudio ambiental suele ir acompañado de un informe sociológico, realizado por un Sociólogo; un informe histórico, realizado por un Historiador o un Arqueólogo; y un informe económico realizado por un Economista. Dependiendo de la actividad concreta que se quiera desarrollar, pueden intervenir otras disciplinas especializadas en el tipo de proyecto a realizar.

¿Cómo sé si mi proyecto necesita realizar un Estudio de Impacto Ambiental? El Real Decreto Legislativo 1/2008 del 11 de Enero, nos informa de cuáles son las actividades que deben realizar este procedimiento. Normalmente, las Comunidades Autónomas piden la realización de una Memoria Resumen Ambiental, para evaluar caso por caso los proyectos e indicar las actividades concretas que deben someterse al Estudio de Impacto ambiental.

¿Quieres desarrollar una actividad o proyecto pero no sabes por dónde empezar? Contacta con Consultoríay Educación Ambiental (ceambiental@ceambiental.com). Proporcionamos asesoramiento personalizado, elaboramos cualquier informe a incluir en los Estudios de Impacto Ambiental y tramitamos su solicitud con la administración competente. ¡Contacta con nosotros!

miércoles, 21 de mayo de 2014

Fenómeno de El Niño (Southern Oscillation)



En el océano existen numerosas corrientes que mueven el agua debido a diferencias de temperatura, salinidad o densidad. Además, estas corrientes son impulsadas por el movimiento de rotación de La Tierra y los vientos. Existen corrientes marinas superficiales y profundas.

Las corrientes describen trazos característicos en el océano, y cuando se aproximan a las costas, producen el modelado del litoral y regulan el clima. Hoy vamos a hablar de un tipo de corriente que se produce en el Océano Pacífico, entre Oceanía y la costa de Sudamérica que se llama fenómeno de El Niño (ENSO).

La niña
Normalmente, la corriente característica de esta zona del globo se denomina "La Niña". Esta situación normal, se caracteriza por la presencia de anticiclones en Sudamérica y de borrascas en Oceanía. Los vientos alisios viajan desde el continente sudamericano a Oceanía cargados de humedad, y cuando llegan a la costa australiana provocan lluvias e inundaciones. Además, las corrientes marinas crean lo que se conoce como  La corriente de Humboldt, que produce el afloramiento de aguas profundas frías en la costa de Sudamérica, que aportan nutrientes y generan una gran riqueza piscícola.

En algunas ocasiones, y a intervalos de tiempo irregulares que pueden variar entre dos a siete años, cambian las tornas. Se produce el destacado fenómeno de "El Niño".  Llamado así ya que suele originarse entre Diciembre y Enero, época navideña. 

El Niño
Durante el fenómeno de El Niño, los vientos alisios se paran e incluso retroceden hacia la costa de Sudamérica, que recibe grandes borrascas. Mientras, en Oceanía, se producen anticiclones. Esta situación provoca fuertes inundaciones en Sudamérica y grandes sequías en Oceanía. Además, se pierde la corriente de Humboldt, y con ella, el afloramiento de nutrientes y la gran riqueza piscícola, por lo que se producen pérdidas económicas importantes a nivel internacional.

Las causas de este fenómeno no se conocen con exactitud, puede que sea una consecuencia de la actividad de las dorsales oceánicas, aunque sobre todo, los cambios se relacionan con el cada vez más preocupante calentamiento global. 

Durante la época de Niño, las fuertes borrascas provocan grandes crecidas en los ríos de Sudamérica, que arrastran viviendas y destrozan carreteras y puentes a su paso. Se establece un periodo de escasez ya que se pierden los cultivos y baja la calidad de los mismos, se generan grandes plagas de insectos que causan enfermedades a los cultivos y al ganado, se reproducen los insectos transmisores de enfermedades como la malaria o el dengue, se acentúan las enfermedades respiratorias y de la piel, y  el abastecimiento de agua potable queda anegado. Por otra parte, la presencia continua de anticiclones en Oceanía implica la presencia de sequías e incendios, los cuales desencadenan problemas en la agricultura, la ganaderia y el comercio en este continente.

El Niño puede durar varios meses o incluso años, y desencadena efectos que perturban el clima de toda la Tierra, provocando grandes sequías e incendios en algunos lugares y fuertes inundaciones en otros.

No obstante, el ser humano también puede aprovechar esta época en su beneficio. La abundante lluvia genera vida y vegetación en los campos, que pueden ser pastados por el ganado. Elimina algunas plagas típicas de las regiones secas como la Broca del café, genera un reservorio importante de agua en los pantanos y aguas subterráneas, y lava las tierras salinas de la costa. Algunos cultivos como el arroz o la caña de azúcar pueden adaptarse a este cambio, y en el mar, aumenta la población de peces de agua caliente como los crustáceos, los bivalvos o los tiburones.

Como decíamos anteriormente, El Niño no solo afecta a la región donde se produce. Su efecto se traslada al resto del planeta, ocasionando inviernos más cálidos en América del norte; fuertes sequías en Brasil y en el continente africano; se reduce la época de monzón en la India, provocando sequías y repercutiendo a los cultivos negativamente, etc.

El fenómeno de El Niño más intenso que ha tenido lugar en los últimos años fue en 1997. Con el aumento de la temperatura global del planeta, el niño se ha visto afectado, aumentando su recurrencia y duración. Si el fenómeno del Niño se hace permanente, se pueden generar cambios muy importantes en el clima a escala global.

Actualmente se está observando un aumento en la temperatura del océano pacífico en la zona de Niño, lo que previsiblemente desencadenará un nuevo ciclo en los próximos meses. 

¿Conocías este fenómeno? Esperamos que este artículo te ayude a conocer el por qué de las alteraciones que sufre el clima de nuestro planeta cada año. ¡Haz clic en +1 y pasa esta información a tus amigos!

miércoles, 14 de mayo de 2014

¿A qué huele la lluvia?


Ya llega el buen tiempo, pero con él, vuelven las tormentas de verano. Esas tormentas que limpian la atmósfera cargada de calor y contaminación, y renuevan el aire de las ciudades.

Aunque en ocasiones pueden interrumpir algunos planes, las tormentas nos cautivan con su característico olor. Algunas personas asocian este olor a la tierra mojada, a la humedad, a los rayos, al ozono, ¿pero están en lo cierto? o ¿A qué se debe el aroma a lluvia?

Como todos sabéis el agua tiene tres propiedades fundamentales, es incolora, insípida e inodora, por tanto el agua, en sí misma, no puede ser la causante de este olor característico. Sin embargo, cuando mezclamos el agua con otras sustancias se produce una reacción y el agua puede adquirir olores, sabores o colores muy diversos.
 
Iremos directos al grano. El aroma característico de la lluvia se denomina geosmina. La geosmina es una sustancia química que produce la actinobacteria Streptomyces coelicolor.

Esta bacteria crece sobre la tierra y necesita calor y humedad para desarrollarse.  Al llover en épocas calurosas, esta bacteria absorbe el agua y libera esporas que permiten su reproducción. 

Las esporas contienen la geosmina y al diseminarse por el medio, podemos sentir su olor.

No obstante, la lluvia y la humedad en general, no solo activan a esta bacteria. En verano la sequía es un gran problema en numerosos ecosistemas y son muchas las plantas y microorganismos que se activan al recibir el aporte de agua de lluvia.

La gran mayoría producen sustancias aromáticas que somos capaces de percibir, incluso el agua puede generar reacciones químicas con sustancias que hay en la atmósfera o en el suelo, que al reaccionar liberan compuestos aromáticos.

Si esto es así, ¿qué pasa con la teoría de que se huele el ozono? Los que pensaban que el olor de la lluvia era a causa del ozono no estaban mal encaminados, de hecho, el olor característico que precede a una gran tormenta esta causado por las moléculas de ozono. 

El ozono (O3) se encuentra formando una capa en la atmósfera a una altura de entre 20 y 35 kilómetros sobre el nivel del mar y difícilmente baja hasta una altura que podamos percibir. No obstante, en los días de tormenta se forman numerosos rayos que chocan contra las moléculas de oxígeno (O2) que hay en las capas bajas de la atmósfera. Estas descargas hacen que las moléculas se rompan (O-O) y al unirse de nuevo forman moléculas de ozono. 

Ya conoces de dónde proviene el característico olor a tormenta de verano, uno de los placeres más agradables que inspira a cantantes y poetas. Espero que te haya gustado este artículo y que cuando llegue un día de tormenta recuerdes a qué se deben estos olores y puedas disfrutarlos al máximo. 

Muchas gracias, deja tu comentario y comparte esta información con tus amigos. Investiga nuestro blog y descubre otros artículos interesantes. ¡Hasta la semana que viene!

miércoles, 7 de mayo de 2014

Alergia al polvo: Los ácaros



En relación con las alergias al polen que veíamos hace unas semanas, vamos a conocer en este caso cómo se produce la alergia al polvo, cuáles son las fuentes más importantes que generan esta alergia y cómo podemos evitar ambientes contaminados.
 
El polvo que se acumula en nuestras casas es la principal fuente de agentes alérgenos. El polvo está formado por escamas de piel muerta que desprendemos continuamente de nuestro cuerpo, pelo, fibras de tejidos, esporas de hongos, bacterias, virus, polen, restos de alimentos, y ácaros. Una pequeña parte de estas sustancias es materia inorgánica, que no produce alergias, pero la mayor parte, son restos orgánicos que pueden ser alérgicos para las personas más sensibles. De todos ellos, la fuente de alérgenos más importante son los ácaros.

Los ácaros, son unos pequeños arácnidos no visibles al ojo humano, de aproximadamente 0,2milímetros de longitud, que pueden encontrarse en multitud de ambientes. Existen más de 100.000 especies distintas distribuidas por todo el planeta, aunque en su mayoría prefieren ambientes cálidos y húmedos. Viven tanto en ambientes naturales como humanizados, en las viviendas, se pueden encontrar fácilmente ácaros de la familia Pyroglyphidae, que residen en los colchones, almohadas, alfombras, moquetas, sofás, peluches... En definitiva, en materiales que pueden retener humedad, calor y una fuente de comida.

Por ejemplo, mientras dormimos proporcionamos las condiciones ideales de desarrollo de los ácaros en la cama: La humedad de nuestro sudor, el calor de nuestro cuerpo y la alimentación a base de las escamas de piel que desprendemos.

Los ácaros en sí mismos son inofensivos, crecen en nuestras viviendas alimentándose de los restos orgánicos que encuentran. Lo que realmente afecta a nuestra salud son sus residuos fecales. Cada ácaro produce hasta 20 partículas fecales con poder alérgeno al día.

Los ácaros son muy difíciles de eliminar completamente ya que se encuentran en cada rincón, pero podemos reducir considerablemente su proporción. Para producir alergias, los ácaros deben estar en una proporción entre 100 y 500 individuos por gramo de polvo.

Para poder reducir la población de ácaros de nuestras viviendas y así evitar las alergias debemos seguir las siguientes indicaciones: 

- Limpiar el polvo con un paño húmedo: Así, todas las partículas quedan retenidas en el paño y se eliminan definitivamente de la habitación.
- Ventilar bien las habitaciones para eliminar el exceso de humedad todos los días, o incluso utilizar un humidificador. Si al levantarnos, hacemos inmediatamente la cama, los ácaros se siguen multiplicando en ella porque pueden seguir manteniendo la temperatura y humedad adecuada durante el resto del día. Es importante ventilar bien las habitaciones y dejar que ventile la cama por dentro para disminuir su desarrollo.
- Cambiar las sábanas una vez por semana: Por mucho que sigamos la indicación anterior, siempre quedan zonas que albergan ácaros y pueden seguir reproduciéndose. Si cambiamos y limpiamos las sabanas eliminamos la población completamente.
- Evitar colchones de lana o plumas: Este tipo de tejido es más propenso a albergar ácaros y su eliminación es más compleja.
- Utilizar fundas antiácaros: Evitan que los ácaros que pueda albergar el colchón infecten las sábanas y afecten a las personas.
- Uso de acaricidas: Son productos químicos que matan los ácaros afectando a su organismo en distintas fases de su desarrollo. Son buenos métodos para eliminar los ácaros, sin embargo son sustancias que se consideran tóxicas para el hombre y para el medio ambiente, por tanto, es mejor suprimir el uso de acaricidas si se pueden evitar.

La alergia al polvo es muy común en nuestra sociedad. Los síntomas de este tipo de alergia son resfriados permanentes, dificultad respiratoria, asma, rinitis o irritaciones en la piel. Si tienes alguno de estos síntomas acude a tu médico y sigue las recomendaciones propuestas anteriormente. Seguramente tu salud mejorará.

¿Te ha gustado este artículo? ¿Has aprendido cómo combatir a los ácaros que se esconden en nuestros hogares? Deja tus preguntas o comentarios. Dale a me gusta y comparte este artículo con tus amigos.

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