miércoles, 25 de septiembre de 2013

Evaluación Ambiental Inicial



Hoy comenzamos una serie de temas en los que vamos a enseñaros un poco más a qué se dedica nuestra empresa "Consultoría y Educación Ambiental", así comenzamos preguntado...¿Qué es una Evaluación Ambiental Inicial? ¿Para qué sirve? ¿Cómo puedes realizar una a tu empresa? Sigue leyendo e infórmate de los servicios que están a tu disposición en nuestra empresa.

La Evaluación Ambiental Inicial es un instrumento muy importante para todo tipo de empresa que ayuda a identificar las carencias en métodos operativos, instalaciones, sistemas de control y en los resultados de los controles que puede tener tu empresa, para ayudar a remediarlos lo antes posible. 

Esta evaluación la puede realizar el equipo de gestión medioambiental de la empresa aunque es más adecuado que la haga un consultor externo, ya sea de forma completa o en colaboración con el equipo interno, porque desde fuera, se pueden captar errores que las personas de la propia empresa no los aprecian porque están habituados a los mismos.

Para realizar el estudio se realiza una visita, para conocer en profundidad la empresa. A lo largo de la visita, se sigue todo el proceso productivo de la empresa y cada sección, comprobando todos los aspectos medioambientales que puedan verse afectados en cada parte. Es importante el dialogo entre los empresarios y trabajadores con el consultor ya que  se deben conocer los detalles, aunque parezcan insignificantes.

Para realizar una buena Evaluación, se debe recopilar la legislación medioambiental que afecte a la empresa, la cual es variable según comunidades autónomas y países. Se deben revisar los documentos legales, permisos, obligaciones, declaraciones y resultados de inspecciones que tenga la organización. Conocer los aspectos legales es imprescindible para cumplir lo encomendado.

Posteriormente, se realiza un diagnóstico, detectando los aspectos medioambientales más importantes que van asociados a las actividades que se realizan en la empresa tanto en situaciones normales como de emergencia, situación de arranque/parada o cuando se producen accidentes. Se valoran los problemas más relevantes que puede tener la empresa analizada y  se aportan soluciones a esos problemas y métodos de evitación de los mismos.

Advertir y asumir los problemas medioambientales es el paso principal para poder eliminarlos. No es bueno esconder al consultor actividades que se sepa que están  haciéndose mal ya que el consultor no es quien para multar por esas acciones pero en todo caso, puede ayudar a mejorarlas y realizarlas de una forma adecuada.

La empresa puede disponer o no de un Sistema de Gestión de Calidad (ISO 9001), el cual se puede aprovechar para estudiar los elementos que pueden aplicarse de cara a realizar un buen Sistema de Gestión Medioambiental.

Todo esto se traduce en un informe, en el que se describe la empresa y se dan a conocer las posibilidades de mejora medioambiental que en la mayoría de los casos genera una mejora económica y social en la empresa, aplicando oportunidades de reducción de costos y ventajas competitivas.

La Evaluación Ambiental Inicial es el punto de partida para empezar a desarrollar un Sistema de Gestión Ambiental (ISO 14001) en tu empresa. 

Espero que te haya parecido interesante este artículo y que te haya ayudado a comprender qué funciones tiene una consultoría ambiental en tu empresa. Si tienes alguna duda o sugerencia, por favor contacta con nosotros a través de correo ceambiental@ceambiental.com y visita nuestra web para ver qué otros trabajos ponemos a tu disposición.

Muchas gracias.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Las Nubes



Con la llegada del otoño volvemos a ver los cielos  más encapotados. Pero no solo con la llegada del frio se forman las nubes, hay numerosas formas peculiares para distintos acontecimientos. Sigue leyendo y aprende con nosotros ¿Cómo se forman las nubes? ¿Cuántos tipos de nubes hay?

Las nubes son masas visibles de gotas de agua y pequeños cristales de hielo suspendidos en la atmósfera. Las partículas son muy pequeñas y se mantienen en el aire por las corrientes verticales.

Las nubes se forman por la evaporación de agua de los océanos, grandes lagos, ríos...y en general cualquier masa de agua que hay en la superficie terrestre. Este agua se condensa sobre polvo atmosférico y ceniza, y forma las gotas visibles de agua o hielo.

Según las temperaturas de condensación y el movimiento del aire se forman los distintos tipos de nubes. Si la temperatura de condensación es menor de 0ºC, se forman acumulaciones de microcristales de hielo mientras que si la temperatura es superior a 0ºC, las nubes contienen gotitas de agua. Si hay poco viento, se forman capas planas de nubes, mientras que si los vientos son fuertes, las nubes se desarrollan más verticalmente.

Y... ¿Por qué las nubes son blancas? Este fenómeno se debe a que la luz es dispersada por las gotitas de agua y hielo. Cuando las nubes son más gruesas, la luz tiene más problemas para atravesar esta capa y por ello se ven más grises.

Como hemos presentado anteriormente, hay gran cantidad de tipos de nubes, aquí vamos a ver algunas de ellas:

Cirros: Son nubes altas y pequeñas, de color blanco , que muestran un aspecto de filamentos largos y delgados. Estos filamentos pueden presentar una distribución regular en forma de líneas paralelas, ya sean rectas o sinuosas. Ocasionalmente los filamentos tienen una forma enmarañada. Estén formadas por cristales de hielo.
 
Si hay acumulaciones de este tipo de nubes, se llaman Cirrocúmulos y son frecuentes cuando se avecinan tormentas.

Altocúmulos: Son de tamaño mediano y estructura irregular, de forma aborregada y con sombras entre los copos. Se encuentran a una altura media en el cielo. Presentan ondulaciones o estrías anchas en su parte inferior. Los Altocúmulos suelen preceder al mal tiempo producido por lluvias o tormentas. 

Altostratos: Son capas delgadas de nubes con algunas zonas densas. En la mayoría de los casos es posible visualizar el sol a través de la capa de nubes. El aspecto que resentan los Altostratos es el de una capa uniforme de nubes con manchones irregulares. Los Altostratos generalmente anuncian lluvia fina, muy continua con descenso de la temperatura.

Nimbostratos: Tienen el aspecto de una capa regular de color gris oscuro con diversos grados de opacidad. Son nubes típicas de lluvia en primavera y verano, y de nieve en invierno.

Estratos: Tienen la apariencia de un banco de neblina grisáceo, en el que no se observa una estructura regular. Presentan manchones de diferente grado de opacidad. Durante el otoño e invierno los Estratos pueden permanecer en el cielo durante todo el día dando un aspecto triste al cielo, pero no producen precipitaciones importante. Durante la primavera y principios del verano aparecen sobretodo, en la madrugada, y se van dispersando cuando sale el sol.

Cúmulos: Presentan un gran tamaño con sombras grisáceas. Su base es horizontal y tienen protuberancias verticales de gran tamaño que se deforman continuamente. Los Cúmulos correspenden al buen tiempo cuando hay poca humedad en el ambiente y poco movimiento de aire vertical. Cuando se presentan junto a alta tasa de humedad y fuertes correintes ascendentes, los Cúmulos pueden adquirir un gran tamaño y pueden originar tormentas y aguaceros intensos.

Cumulonimbos: Son de aspecto similar a los cúmulos pero de mayor tamaño, con un desarrollo vertical imponente y cuya cúspide puede tener la forma de un hongo de grandes dimensiones. Presenta una estructura más o menos lisa con diferentes intensidades de colores grises. Estas nubes pueden tener en su parte superior cristales de hielo de gran tamaño, por ello, son las nubes típicas de las tormentas intensas y pueden llegar a producir granizo.


Otras nubes que podemos ver cotidianamente en el cielo son las estelas de condensación. Estas son de producción humana, por las estelas de los aviones. Estas estelas, pueden producir un gran impacto climático ya que se ha estudiado que atrapan la radiación de onda larga, reducen la temperatura porque llega menos radiación solar a la tierra durante el día.


Esto ha sido todo por hoy, espero que te haya gustado este tema. Muchas gracias por tu atención. Deja tu comentario aquí abajo y no olvides tu +1.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Probióticos y Prebióticos



Buenos días a todos. Hoy vamos a tratar de explicar la diferencia que hay entre dos conceptos en apariencia similares de los que se está oyendo hablar cada vez más. ¿Alguna vez has oído hablar sobre probióticos y prebióticos? ¿No? Pues atento, pues es un interesante tema.

¿De qué hablamos cuando nombramos los probióticos?

Los probióticos son concretamente aquellos tipos de microbios vivos que dadas sus características pueden añadirse a las distintas fórmulas de algunos productos. Estos tipos de microbios, los podemos encontrar en gran cantidad de elementos que ingerimos, no solo en alimentos, pues también se pueden encontrar en los suplementos dietéticos o en los medicamentos. 

Algunas de las especies de bacterias empleadas en los productos que incorporan los probióticos son el Lactobacillus y el Bifidobacterium, que se ingieren sobre todo con los yogures y son anunciados ampliamente en la publicidad. Pero no son solo estos los microbios empleados, algunos como la levadura Saccharomyces cerevisiae y algunas especies bacterianas de E. coli y Bacillus también son utilizadas como probióticos. 

Estos microorganismos son consumidos y llegan aún vivos al cuerpo junto con los alimentos, ayudando a equilibrar la flora intestinal y mejorando el sistema inmunitario de las personas. En ningún caso se utilizan microorganismos patógenos.

El uso de estos microbios se remonta, en verdad, a miles de años atrás, pues se conoce que el uso de especies como es el caso de la Lactobacillus, empleada para conservar algunos elementos gracias a la fermentación, ya se explotaba en las civilizaciones antiguas.

Este término (probióticos) se suele escuchar junto a otro similar, pero que tiene unas grandes diferencias que sería conveniente abordar. Se trata de los “Prebióticos”.

¿Y qué son los prebióticos?

La segunda palabra de la que vamos a hablar en este artículo es “Prebióticos”, que pese a tener mucha similitud a primera vista con la anterior, esconde grandes diferencias en su significado. 

Los prebióticos son elementos presentes de la dieta que cumplen la función de alimentar o nutrir a ciertos grupos de microorganismos que podemos encontrar en nuestro cuerpo, por ejemplo, en el intestino. Estos prebióticos favorecen el desarrollo de bacterias que son realmente beneficiosas para el organismo, pues actúan impidiendo la proliferación de otras que pueden presentar riesgos para el mismo. 

Algunos alimentos son fuentes principales de estos prebióticos, y entre ellas destacan algunos productos como la miel, el centeno, el plátano, alcachofa, azúcar de arce, avena, ajo, cebolla, achicoria, remolacha, soja y muchos más. Todos ellos tienen en común que son una fuente de hidratos de carbono no digestibles por nuestro cuerpo que pueden ser digeridos por las bacterias de nuestro sistema digestivo. Por ejemplo, la soja es una excelente fuente de fibra soluble e insoluble, que tiene unos beneficios patentes sobre el tránsito digestivo, la carcinogénesis cólica y la eliminación del colesterol de nuestro organismo.

Podemos ver que mientras los PRObióticos son añadidos para ciertos alimentos, los PREbióticos forman parte de los alimentos como ingredientes propios, y son utilizados en la elaboración por ejemplo en galletas, cereales, y productos lácteos, entre otros.

Gracias por tu atención ¿Conocías lo que he contado? ¿Te ha parecido interesante? ¡No olvides tu +1 y comentar el artículo! Muchas gracias.
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